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lunes, 7 de julio de 2014

Duelos no realizados



Los muertos son seres invisibles, no ausentes. San Agustín 


                                          Imagen: Bansky

¿Qué pasa con los duelos no realizados?
Generan tensiones psicológicas y energéticas como sucede con las tareas que no concluimos.

El efecto Zeigarnik(1928) postula que uno recuerda mejor lo que esta sin terminar que aquello que está terminado. Lo que concluimos se ordena en la memoria y podemos pasar a otro tema, mientras que algo inacabado nos acosa, ocupando nuestra mente durante mucho tiempo.

Por eso es importante hacer el duelo en nombre de las generaciones que nos precedieron para cerrar el pasado.
A veces es muy difícil porque hay actos que nos resultan intolerables, muertes inesperadas, prematuras, injustas, violentas, sin sepultura, de niños.

Lo primero es poder tramitar el dolor, culpa, enojo, apego que nos provoca la pérdida.
Después recurrimos a actos simbólicos, rituales, para poder sepultar a esos muertos y despedirnos.
Los rituales tienen mucha importancia para reparar traumas genealógicos, cerrar tensiones y realizar el duelo.

El trabajo de duelo no solo es conveniente en los casos de muerte, hay otras pérdidas que también nos impiden retomar el camino de la vida, pueden ser separaciones, desempleo, jubilación, etc.

domingo, 1 de junio de 2014

El nombre

Los nombres convierten a los niños en resucitados, Freud, La interpretación de los sueños.

  
El nombre es una de las bases de nuestra identidad, es el primer regalo que nos dan al nacer y nos hace existir independientemente de nuestra madre.

Nosotros tenemos el mismo nombre a lo largo de toda la vida, pero no es así en todas las culturas. Algunos indios norteamericanos cambian su nombre en las diferentes etapas de su ciclo vital, se asocia con sus logros y actitudes.


Es importante saber quien decidió nuestro nombre y sus razones.


Está frecuentemente asociado con fantasías narcisistas y proyecciones de nuestros padres.
Muchas veces el nombre se elige por repetición del que tiene otro miembro de la familia, vivo o muerto.


A veces se relaciona con un secreto sexual de alguno de nuestros padres que nos nombran como un antiguo novio/a o amante. En estos casos se puede hablar de un lazo incestuoso.


Otras veces nuestros nombres responden a la moda social, cultural o religiosa del momento. Así podemos llevar el nombre de un actor/actriz famoso/a, una figura política, un/a deportista, un santo, etc.